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El presupuesto del 2022 incluye USD 600 millones destinados a la compra de aviones de origen chino

Producto de la decisión del gobierno Nacional, el Ministerio de Defensa tuvo que aclarar que hasta todavía no se efectuará la compra que aparece en el Presupuesto

En el proyecto del Presupuesto 2022 figura una fracción de USD 600 millones que se destinarán para la compra de 12 aviones supersónicos JF-17 Thunder-Bloque III, de origen chino. El Ministerio de Economía consideró además que se destinen USD 20 millones extra para infraestructura complementaria, entre ellos los simuladores de vuelo.

Asimismo, hay que analizar el resto de los gastos militares previstos para el año que viene. Por ejemplo, el Gobierno prevé incorporar en 2022 vehículos 8×8 para el Ejército, un buque polar para las campañas antárticas y helicópteros de rescate. Pero en ninguna de las consideraciones se precisaron detalles de origen, marca y modelo del equipamiento.

Eso a pesar de que es el procedimiento correspondiente cuando se pacta una partida presupuestaria para material que aún no fue licitado, además aún no se realizó el procedimiento legal para proceder con la compra pública y para seleccionar al mejor oferente.

Por ello, Ministerio de Defensa se desentendió de la polémica mediante un comunicado de prensa difundido el pasado martes, en el que se afirma que se le solicitó al Ministerio de Economía la autorización para que se gestione un crédito para la compra de los aviones -que se utilizarán para la vigilancia y control del espacio aéreo-, pero rechazó haberse expedido sobre el origen o las características de las aeronaves teniendo en cuenta que se aún se evalúan cinco alternativas. 

Según fuentes consultadas por Infobae aseguraron que “el Ministerio de Defensa realizó una gestión para la inclusión de la partida en el Presupuesto luego de un requerimiento de la Fuerza Aérea, que solicitó la incorporación de un escuadrón de aviones caza” y sostienen que “se presentaron cinco opciones sin importar la procedencia ni el origen del material”.

A partir de las gestiones realizadas en 2016 por Mauricio Macri con el objetivo de destrabar la transacción de material bélico a occidente, se pudo definir la adquisición de patrulleros navales nuevos a Francia, aviones de combate SUE de segunda mano y lanchas de Israel para la Prefectura Naval -entre otras unidades militares-. 

Pero la situación se modificó en el mandato del Presidente Alberto Fernández y los especialistas en relaciones internacionales se lo presumen al alineamiento político de la Argentina con China, Rusia y Venezuela.

“Gran Bretaña, por ejemplo, ha endurecido al extremo un embargo de hecho sobre Argentina. Los aviones que compró Macri no pueden volar porque no nos venden los repuestos y se frenaron proyectos para comprar aviones. Hasta la donación de un rompehielos usado está trabada. Incluso mandamos un repuesto del destructor Heroína para que sea reparado y lo tienen retenido”, detalló uno de los jefes militares que dialogaron con  Infobae.

Durante la gestión de Agustín Rossi en Defensa, se promulgó la ley de creación del FONDEF ( Fondo para la Defensa), un presupuesto específico para la compra y modernización de material militar, que no puede ser derivado para el gasto corriente de las FFAA.

Por último, el presupuesto 2022 busca el inicio de la construcción de un buque polar (proyecto a cinco años) con una inversión de casi 200 millones de dólares y con la probabilidad de que se elabore en el exterior pese a los intentos de la industria naval local para hacerlo en el país.

Se destinarán para vehículos a rueda para el Ejército Argentino por 320 millones, otros 30 millones de dólares para helicópteros y además 300 millones adicionales para aeronaves y buques para las fuerzas de seguridad.

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