En un hecho ocurrido en el partido de Morón, un delincuente murió tras ser aplastado de manera accidental por un colectivo de la línea 338. El sujeto cayó de la unidad luego de un forcejeo con el chofer al que le había robado un bolso.

En determinado momento, el ladrón se apoderó de las pertenencias que el conductor del interno 62 de la empresa TALP llevaba sobre el torpedo.

El trabajador del volante, de 32 años, comenzó a forcejear con el ladrón, quien repentinamente perdió el equilibrio y cayó al vacío por la puerta delantera del vehículo.

A raíz de la disputa, el conductor perdió por algunos segundos el control del transporte y eso originó que las ruedas traseras del micro aplastaran al delincuente en la cabeza, quien quedó tendido en el asfalto.

El suceso se desencadenó en el cruce de Curupaytí (Ruta Provincial N°4) y Concejal Miguel Ramella, y el malviviente habría subido al rodado en jurisdicción de San Justo, partido de La Matanza.

La causa fue caratulada “homicidio culposo” e interviene el doctor Mario Alberto Ferrario, fiscal en turno de la Unidad Funcional N° 3 del departamento judicial de Morón.