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En el marco de la reconversión del ex Zoológico local en un Bioparque, la comuna platense trasladó hoy al yak a un Santuario ubicado en la provincia de Entre Ríos. De esta manera, ya son 105 los animales liberados a fin de otorgarles una mejor calidad de vida, en un ambiente acorde y con ejemplares de su misma especie.

En esta oportunidad, el municipio trasladó a “Chicho” a ‘Tekove Mymba’, un hábitat de 300 hectáreas, arbolado y abierto, que está ubicado en la ciudad de Colón, Entre Ríos, y es el primer santuario animal de este tipo que hubo en el país.

“Desde que empezamos a transformar al ex zoo de La Plata en un Bioparque, nos ha tocado dar noticias felices y noticias tristes”, recordó el intendente Garro, y describió: “La muerte de la elefanta Pelusa nos enseñó que debíamos seguir convirtiendo el zoo y liberando animales y, con Chicho, ya son 105 los que liberamos y fueron trasladados hacia lugares donde hoy viven mejor”.

En ese sentido, el Jefe Comunal platense precisó: “El paradigma está cambiando, y desde el municipio nos esforzamos por darle la mejor vida a los animales, tanto a los que se vayan como a los que se queden, porque priorizamos su bienestar antes que el exhibicionismo”.

Vale destacar que el Yak es un bovino pariente de las vacas del Himalaya, originario de la zona fría del continente asiático. Existen dos tipos de Yak, uno salvaje y uno más doméstico.

“Chicho” es un Yak adulto, tiene 12 años de edad y pesa 800 kilos; nació en cautiverio en el ex zoológico de La Plata en 2006 y siempre fue un animal sano y dócil. Es hijo de un Yak que participó de “7 años en el Tíbet”, la película protagonizada por Brad Pitt que se filmó en el año 1997 en nuestra ciudad.

Con respecto al traslado del animal, “Chicho” inició su viaje este mediodía, dentro de un tráiler tirado por un camión, acompañado por especialistas de la ONG que preside el santuario Tekove Mymba, donde pasará el resto de su vida, en libertad y junto a otros animales.

El santuario Tekove Mymba, que en guaraní significa ‘vida animal’, pertenece a una ONG sin fines de lucro conformada por personas con un fuerte compromiso por la preservación del medio ambiente, la flora y la fauna silvestres y el claro objetivo de reinsertar a los animales en su hábitat natural.

En última instancia, Garro concluyó: “Desde el primer día nos sumamos a este cambio cultural que se da a nivel mundial y vamos a seguir trabajando para que todos los animales que estén en condiciones, puedan vivir en libertad”.