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Fue 2-0, con goles de Federico González y Lucas Janson, de penal. Es la primera estrella para el Matador de Victoria.

Boca Juniors y Tigre definieron la final de la naciente Copa Superliga, en el Estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba.

En un duelo que parecía rememorar el mito de David y Goliat, el cuadro de Victoria se impuso 2 a 0 y consiguió el primer título de su historia, justo ante uno de los clubes más ganadores del mundo.

El Xeneize comenzó muy bien el encuentro y se llevó por delante al Matador, pero falló innumerables ocasiones de gol, sobre todo en los pies de Darío Benedetto. Los de Pipo Gorosito aprovecharon y, en una escapada, abrieron el marcador mediante Federico González a los 24 minutos.

Siete más tarde, Carlos Izquierdoz derribó a Lucas Janson en el área y Néstor Pitana cobró penal. La propia víctima de la infracción se hizo cargo y amplió la ventaja para el conjunto que -increíblemente- deberá jugar la próxima temporada en la B Nacional.

Los de azul y amarilla siguieron intentando durante todo el complemento, pero entre un buen Gonzalo Marinelli y la floja puntería de sus delantero no pudieron acercarse en el resultado.

De esta manera, Tigre sumó la primera estrella en sus 116 años de vida y se ganó su boleto para jugar la Copa Libertadores de América 2020. Boca Juniors, como contracara, no pudo alcanzar la corona número 69 de su historia y perdió la segunda de las tres finales que disputó en los últimos siete meses.