Para poder elegir los productos, sabiendo qué estamos eligiendo, es necesario que la información sea clara, fácil de leer y que esté al frente de los empaquetados.

Cuando nosotros ingresamos al supermercado y tomamos un producto no obtenemos al instante su información nutricional, y no solo eso, sino que la información que tiene a veces resulta poco clara.

“La persona que compra determinado producto se rige más por el precio o por la publicidad que por la información que aporta. El etiquetado que ofrece la industria Argentina es complejo de leer, en muchos productos se indican con letra miniatura los ingredientes y la tabla nutricional, y eso hace que sea imposible de leer bien”, señala la licenciada Noel Arguello (MN 3174).

Además, “la mayoría de los consumidores no sabe analizar e interpretar los valores detallados en el rotulado nutricional. Quienes logran comprender su lectura son personas capacitadas en el tema o quienes han recibido educación alimentaria sobre etiquetado”, indica la especialista en sobrepeso y Obesidad.

Impulsan Ley hacia un etiquetado a favor de la alimentación saludable

Por eso se ha propuesto un etiquetado frontal y mucho más claro para todos los productos. De hecho, al analizar encuestas de países donde ya se ha implementado, podemos decir que cuando el consumidor tiene disponible delante de sus ojos la información nutricional tiene más herramientas para elegir qué comprar, “y a la vez, es una forma de estimular a los productores de alimentos a inclinarse por preparaciones más saludable”, opina Arguello.

Actualmente el Gobierno Nacional está a un paso de aprobar la ley del etiquetado frontal, la cual establece que los productos deberán llevar un etiquetado en la cara principal del envase un sello de advertencia de forma octogonal, para informar al consumidor sobre el alto contenido de sodio, azúcares o grasas, pero “es fundamental que se acompañen estas medidas con educación alimentaria para enseñar a la población a leerlo”, advierte la creadora de la cuenta de Instagram @nutriendo_habitos.

“En caso de contener edulcorantes, el envase contendrá una leyenda por debajo de los sellos de advertencia con la leyenda: ‘Contiene edulcorantes, no recomendable en niños/as’. En cuanto a los valores máximos de calorías, azúcares totales, grasas saturadas y sodio en los productos ‘deben cumplir los límites del Perfil de Nutrientes de la Organización Panamericana de la Salud’. Y los fabricantes o fraccionadores de alimentos tendrán la obligación de ‘declarar el contenido cuantitativo de azúcares totales en el rotulado nutricional'”, explica Noel Arguello.

La Voz de San Justo - San Francisco Córdoba Argentina

Y agrega: “Los productos envasados que superen los límites de calorías, azúcares, grasas o sodio no podrán incorporar en sus envases información nutricional complementaria en relación al nutriente crítico elevado. Por otra parte, se prohibirá que la publicidad de los alimentos refiera a propiedades medicinales y la publicidad de productos con algún nivel crítico dirigida a niñas y niños. Si algún producto llevara un sello de advertencia, no podrá incluir dibujos animados ni elementos que llamen la atención de los más chicos”.

Por último, la licenciada considera que “se debe trabajar no sólo en mejorar la información sino también en campañas y educación alimentaria para que toda la población tome mejores elecciones al comprar un producto. Muchos saben que existen nutrientes críticos que consumiéndolos en exceso tienen incidencia en enfermedades crónicas no transmisibles. Pero no cuentan con herramientas para detectar y saber si la calidad del producto que están adquiriendo es perjudicial para su salud o si la cantidad que consumen están dentro de los valores adecuados”.