Desde el Gobierno sostienen que es recomendable reducir el uso de estos aparatos para evitar la recirculación de los fluidos que están en el aire y evitar contagios masivos en un solo ambiente.

Utilizar el aire acondicionado en una casa donde convives con personas de tu familia no debería ser un riesgo. El problema de usar estos aparatos durante el verano es espacios comunes como oficinas, organismos estatales, bares, restaurantes, o lugares donde haya distintos grupos de personas que no son convivientes.

Días atrás el gobernador bonaerense Axel Kiciloff anunció que habrá temporada de verano en la provincia —que comenzará el 1 de diciembre y finalizará el 4 de abril—, y dio a conocer los protocolos para los centros turísticos en el marco de la pandemia de coronavirus.

Dijo, entre otras cosas, que se establecerá una serie de reglas “muy rigurosas y bastante completas” acorde a la situación epidemiológica, que incluye el uso de la aplicación “Cuidar Verano”, a través de la cual los municipios podrán autorizar el ingreso de veraneantes de acuerdo a la situación sanitaria y de ocupación en cada distrito. Además, durante la temporada no habrá teatros, casinos, bingos ni campings habilitados.

Todas las actividades asociadas al turismo, desde la gastronomía, el alojamiento y los espacios públicos hasta las playas, deberán continuar con los protocolos y normas de higiene, distanciamiento y prevención habituales.

En cuanto a los lugares de gastronomía y hotelería, no se van a permitir acceso o permanencia en lugares cerrados y sin ventilación natural o por ventilador, es decir, que los sistemas centrales de acondicionamiento de aire no van a poder funcionar porque son elementos demostrados de propagación de virus.

¿Por qué evitar los aires acondicionados en lugares como restaurantes y hoteles? Porque una de las más probables vías de transmisión es por aerosoles, y si el aire se recircula en lugar de reemplazarse, todos los que compartan el espacio son más susceptibles de contagiarse.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya había advertido en su momento la propagación del coronavirus a través del aire acondicionado; de hecho en junio un estudio realizado en China relacionó al coronavirus con su uso. El organismo, recomienda el aire puro y limpio en lugares cerrados y pide que se aumente la tasa de ventilación por medios naturales o mecánicos, preferiblemente sin reciclar el aire.

Esta mañana, Nicolás Kreplak -Viceministro de Salud de la provincia de Buenos Aires- explicó que esperan que “no haya rebrote” durante la temporada de verano y que “tengamos una vacuna en diciembre”.

Además, en relación con la utilización del aire acondicionado, dijo que “lo que queremos es reducir su para evitar la recirculación de los fluidos que están en el aire y evitar contagios masivos en un solo ambiente”.