Gustavo Rey, miembro de esa agrupación, contó la difícil situación que atraviesa el sector y piden ayuda del gobierno

Uno de los tantos sectores que se ven seriamente afectado por el aislamiento social que se ha implementado para evitar la propagación de coronavirus es el de los realizadores de eventos. La imposibilidad de organizar fiestas infantiles, casamientos y otros tipos de celebraciones puso en jaque a la actividad.

Gustavo Rey, miembro de la Agrupación de Propietarios de Salones de Fiestas y Afines de La Plata dialogó con Aire Bonaerense para contar el duro momento que atraviesa el sector. Al respecto, Rey expresó que “hoy no tenemos la seguridad de poder ni siquiera empezar a trabajar este año. Estamos todos en la incertidumbre de no saber qué va a pasar con nuestra fuentes laborales y la de cientos de familias que depende de la actividad”.

Al justificar la situación expresó que “cualquier evento que nosotros organizamos, por mas chico que sea, son 50 o 70 personas en el lugar y eso hoy representa un riesgo importante para la salud”.

Ante el duro panorama, Rey dijo que “estamos buscando contactarnos con alguien de la Municipalidad o del gobierno provincial con el fin de que nos escuchen, de ser tenidos en cuenta porque el gobierno anuncia un montón de beneficios y facilidades para un montón de sectores pero nosotros no entramos”. Luego detalló que “estamos muy alejados de esos sectores, la mayoría de los salones son monotributistas de las categorías mas altas y no estamos alcanzados por ningún beneficio. Tampoco queremos que nadie nos regale nada, queremos que alguien nos escuche y poder, entre todos, buscar la forma de transitar esta situación de la mejor forma posible”.

“Estamos todos paralizados”, dijo Rey quien luego brindó mayores detalles: “nuestros comercios, en su mayoría, son familiares, y se lleva adelante por las mismas familias. Después tenemos una serie de servicios conexos los cuales tercerizamos: tenemos animación, catering, servicio de mozos”.

Sobre los últimos expresó que “ese tipo de servicios obviamente están parados”. Luego explicó que “nosotros, que vivimos del salón, nos encontramos seriamente afectados sin poder generar ningún tipo de ingreso y adquiriendo deudas todos los días, porque tenemos las fiestas que ya estaban contratadas y la mayoría de los clientes comprenden la situación pero otros tantos no y quieren de vuelta su dinero de seña y es entendible su postura”.

Además, uno e los factores que también influye es el de los alquileres de los lugares para realizar las fiestas. “Muchos hemos tenido contacto con los propietarios de nuestros salones”, contó Rey, “en líneas generales la aceptación es relativamente positiva, pero también es una realidad que el propietario del salón también vive del alquiler”.