Hoy el Servicio Penitenciario bonaerense informó el primer caso de COVID-19 en contexto de encierro. Se trata de un detenido de una cárcel de Florencio Varela.

El primer interno de coronavirus se dió en la Unidad 42 de la localidad del conurbano bonaerense y quedó en tratamiento en el Hospital Presidente Perón de Avellaneda.

Se trata de un privado de libertad de 49 años, que padece una enfermedad renal crónica y necesita tres diálisis semanales, que se aplica los días lunes, miércoles y viernes en el nosocomio citado.

Este viernes 17 de abril, al ser conducido desde el penal hasta el Hospital mencionado por una diálisis, los médicos advirtieron que el paciente tenía fiebre, por lo que decidieron realizar el test, con un doble hisopado: orofaríngeo y nasofaríngeo.

En las últimas horas se informaron los resultados y como surgió el positivo, quedó internado en el nosocomio bajo custodia penitenciaria.

Ante esta situación, el SPB, a modo preventivo y aplicando rigurosamente el protocolo de contingencia de Salud por el COVID-19, aisló a cuatro detenidos que compartían la sala en el sector de Sanidad de la Unidad 42 con el interno infectado por el virus, y a otro privado de libertad que llevaba adelante las tareas de mantenimiento en esa área.

Además, se encuentran en cuarentena en sus domicilios diez agentes penitenciarios, uno de ellos por ser el que trabaja en la sala indicada y los otros nueve por haber trasladado al detenido la semana pasada al Hospital para las diálisis.

Más allá de los aislamientos preventivos, desde el SPB detallaron que desde que se inició la pandemia se realizan frecuentes tareas de desinfección con agua y cloro en todos los pabellones y celdas, y con mayor intensidad en las salas de los sectores de Sanidad.

Y que, para los movimientos de traslados, tanto el interno afectado como los agentes penitenciarios aplicaron las medidas de bioseguridad dispuestas: estricto uso de barbijos y guantes.

Las autoridades del Complejo Penitenciario de Florencio Varela junto a los directivos de la Unidad 42 y el personal de Salud Penitenciaria recorrieron los pabellones de la cárcel para brindar información precisa sobre lo acontecido y transmitir todas las medidas preventivas que se tomaron.

Como el detenido que se ocupaba del mantenimiento y la higiene del sector de Sanidad es habitante del pabellón 12, las autoridades médicas realizaron un estudio individualizado con los 56 internos para ver si presentaban algún síntoma, y hasta el momento ninguno presentó fiebre.

Cabe destacar que la Unidad 42 instaló desde el inicio de la pandemia una cámara de asepsia en la que todos los agentes penitenciarios que cumplen funciones en contacto con la población carcelaria deben pasar por ahí, y al apretar una barra, les cae agua con lavandina desde un pulverizador para desinfectar el uniforme y pertenencias, para luego lavarse las manos con jabón, aplicarse alcohol en gel y colocarse el barbijo.