Tras el acuerdo entre Rodríguez Larreta y Alberto Fernández, los empleados de la Ciudad retiraron el enrejado que encerraba a la Casa de Gobierno.

El presidente electo le solicitó al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, que el lugar quedara liberado al público para el día de su asunción.

Reunión entre el Presidente electo y el jefe de Gobierno porteño

Los empleados de la Ciudad de Buenos Aires comenzaron este domingo por la noche a sacar las rejas que dividen Plaza de Mayo y la separan de la Casa Rosada, por lo que el lugar quedó totalmente liberado para el tránsito peatonal, tal como lo había pedido el presidente electo, Alberto Fernández.

Esta fue uno de los principales temas de los que hablaron el futuro mandatario nacional y el actual jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, durante la última reunión que ambos mantuvieron en las oficinas que el líder del Frente de Todos tiene en Puerto Madero.

El próximo Presidente quiere que la zona vuelva a estar sin el enrejado para el día de su asunción, y Rodríguez Larreta se comprometió a cumplir con ese pedido para el 9 de diciembre.

Además de haber sido una de sus promesas en el último debate electoral, Alberto Fernández pidió que la Plaza de Mayo quede liberada al público porque ya programó un masivo acto tras el traspaso de mando y la jura en el Congreso. El dirigente espera una movilización de todo el aparato peronista, el sindicalismo y los movimientos sociales para festejar el cambio de Gobierno.

En el armado de toda la logística que desplegaron los referentes del Frente de Todos figuró una directiva concreta de la fórmula presidencial, la de mostrar a un nuevo Gobierno desde su inicio en contacto pleno con la ciudadanía.