Más de un centenar de mujeres y disidencias sexuales marcharon hoy en La Plata, con tapabocas y distanciamiento social, en el marco del quinto aniversario de la primera marcha #Ni Una Menos, en demanda de mayor presupuesto para erradicar la violencia de género, políticas de asistencia para las mujeres y travestis víctimas y para que sea ley el aborto legal, seguro y gratuito.

“El femicidio no está en cuarentena, nuestra lucha tampoco”, se leía en un cartel que sostenía una mujer de mascarilla violeta y ese pareció ser el sentir que llevó a más de un centenar de mujeres a salir a las calles, a pesar del aislamiento social obligatorio debido a la pandemia de coronavirus.

La marcha, organizada por la Multisectorial de La Plata, Berisso y Ensenada, concentró a las más de cien mujeres, de distintas edades y coloridos tapabocas, en la plaza Moreno, en el centro de la capital bonaerense; la mayoría de ellas pertenecientes a agrupaciones feministas como Las Rojas y Pan y Rosas; a gremios como Suteba de la ciudad de Ensenada y a partidos políticos de izquierda.

La Plata: Rosario: Organizaciones feministas y ciudadanas autoconvocadas, con los debidos protocolos sanitarios en el marco de la pandemia Covid-19, participan de la marcha Ni Una Menos, en la ciudad, que hoy cumple 5 años desde su primera realización. Foto: Eva Cabrera/Télam/cgl 03062020

Todas llevaban carteles que recordaban los nombres de las víctimas de femicidio ocurridos durante lo que va del año, como aquel que sostenía Emilia, con manos protegidas por guantes de goma celeste, en el que se leía “Dominga Rosa Romero.16-5-20- 69 años. San Justo”.

Y no faltaron los carteles que recordaron a Ramona Medina, la militante social del barrio 31 de Ciudad de Buenos Aires, muerta por cornavirus tras denunciar que la villa carecía de agua potable para cumplir con las medidas preventivas para Covid 19.

Celina Rodriguez Molina, del Frente Darío Santillán y la Cátedra Libre Virginia Bolten de la Universidad Nacional de La Plata, explicó que “es bueno que podamos estar en la calle cuidándonos, las mujeres somos de cuidamos, al vivir en un sistema capitalista patriarcal y racista hemos aprendido a cuidarnos para justamente sobrevivir, por eso aquí estamos, con tapabocas y alcohol en gel, para visibilizar que nos siguen matando”.

“En aquellos barrios donde había una organización previa de contención, donde había espacios territoriales en los que se trabajaba el tema de la violencia de género y ya existía la confianza, que es clave, es más fácil ayudar; pero en los sectores desorganizados, es más difícil la ayuda”, precisó Celina.

Chana, del mismo Frente, se acercó a contar cómo pasa esta cuarentena el colectivo trans y travesti y sostuvo que “ellas no acceden a la salud, ni a un trabajo formal ni a vivienda digna, y la única herramienta que tenían que era la salida a la calle para trabajar sexualmente hoy no la tiene”.

“Armamos un equipo y se está trabajando para asistirlas con alimentos y artículos de higiene, y para garantizarle trámites que necesiten como el acceso al DNI o a un trámite de Anses”, precisó.

Con tapaboca gris y larga trenza negra, Paulina levantó su cartel blanco que decía:”Queremos salir sin miedo a las calles. Basta de matarnos. Migrar no es delito”.

La marcha atravesó las calles de La Plata con fisonomía alterada por la cuarentena: locales cerrados, unas pocas verdulerías y almacenes abiertos y transeúntes con barbijos y paso apurado.

“Mirá, cómo se plantan las mujeres, que luchan en las calles y escrachan a los jueces”, cantaban las mujeres levantando en alto banderas y carteles que pedían también no pagar la deuda al FMI y separar a la Iglesia del estado.

Desde la ventana de un edificio céntrico, una joven acompañaba la movilización con un pañuelo violeta y la V de victoria en su puño en alto.

La marcha culminó frente a la Casa de Gobierno bonaerense, donde representantes de las distintas agrupaciones leyeron un documento en el que pedían mayor presupuesto para la erradicación de la violencia de género, que ocasiona “un femicidio cada 29 horas, más políticas para la asistencia a las víctimas, que sea ley el aborto legal, seguro y gratuito, la aplicación de la Interrupción Legal del Embarazo (ILE), la realización de testeos masivos en los barrios vulnerables y la implementación del cupo laboral trans.

“Claudia Repetto, presente!; Roxana Casimiro, presente!, Lorena Barreto, presente! Olga Verón, presente!, Natalia Coronel, presente!, como en una letanía interminable una de las organizadoras leyó los nombres de cada una de las víctimas de femicidio durante 2020, en un ejercicio de memoria colectivo.

Las mujeres desconcentraron en La Plata al grito de: “Ni una menos, vivas nos queremos, Ni una menos, vivas nos queremos!!”