Compartilo:

La periodista y activista canadiense Naomi Klein disertó sobre la necesidad de “reparar todo lo que el capitalismo ha roto”, en el marco de la cumbre virtual de urgencia de la Internacional Progresista por la crisis originada por la pandemia, y en ese contexto advirtió que el coronavirus “es una señal más de que el sistema de producción capitalista no tiene salida”.

“Necesitamos cambiar casi todo de nuestros sistemas políticos y económicos; eso o aceptar un futuro de shocks superpuestos, explotados por gobiernos autoritarios que nos explotan una y otra vez”, fue una de sus líneas iniciales.

La activista observó que donde la Covid-19 hace estragos es en aquellos espacios de “deshumanización” o de “acumulación de humanidad”, como las fábricas, cárceles, las ciudades superpobladas, los aviones, entre otros.

Asimismo, Klein hizo hincapié en la necesidad de “desacelerar la vuelta a la vida que conocíamos, porque esa es la única forma de frenar la circulación del virus” y puntualizó que “es el contacto con la naturaleza el que nos salva cuando estamos afuera y nos reconectamos con ella, allí es donde el virus pierde”.

Klein postuló la idea de cambiar la metáfora con la que muchos gobernantes se refieren al virus: dejar de hacer mención a una “guerra” y pensar en él como un “maestro”. A partir de esto, enumeró varias lecciones que la humanidad debería aprender.

Una de ellas es que “mucha gente a la que toda su vida le dijeron que su trabajo era reemplazable, es esencial: los trabajadores que le dan de comer a la sociedad, que la cuidan, que la proveen de elementos de limpieza”.

También dijo que “los seres humanos no pertenecemos a cajas, sean reales o virtuales, pues nos vuelve locos. La comunidad es nuestra mejor tecnología para mantenernos saludables. Nuestras redes de contención, nuestros amigos, nuestros seres queridos. Todos nos sostenemos entre todos”.

Sostuvo que “la solidaridad, eso que el capitalismo siempre quiso exterminar, también salva del virus” y consideró que no era casual “el brote de una pandemia en el momento exacto en que hay tantos brotes racistas y supremacistas alrededor del mundo”.

Klein planteó que estos son “los años de reparación para replantear los vínculos con la naturaleza, la producción, la solidaridad, incluso la historia, las relaciones sociales, económicas”.

“Necesitamos parar, darnos vuelta y limpiar nuestro desorden. Reparar. Es una tarea larga, pero fundamental. Hay que hacer muchas reparaciones al mismo tiempo y todos ahora tenemos que ser sanadores del quien está a nuestro lado y del planeta”, expresó hacia el final de su intervención.