Así lo confirmó el ministro de Educación, Nicolás Trotta.

El ministro de Educación, Nicolás Trotta, confirmó que las clases terminarán en diciembre y que el ciclo lectivo re retomará recién en marzo. No habrá, pese a que en un momento se analizó la posibilidad de continuar con las clases durante el verano, ninguna extensión por fuera del calendario habitual para aquellos distritos en donde la circulación del Covid-19 sigue activa.

En el día de hoy, cerca de 10.500 estudiantes regresan a las aulas en la provincia de San Juan y está previsto que el próximo martes 18 de agosto suceda lo mismo en Catamarca. “Hay muchas provincias patagónicas que van a volver a principios de septiembre”, destacó el ministro, en diálogo con Radio Milenium.

Consultado sobre el cuadro de situación en el AMBA, que concentra más del noventa por ciento de los contagios a nivel nacional, Trotta se mostró escéptico sobre un futuro regreso a clases. “Hasta que no haya un cambio de la realidad epidemiológica y no haya una disminución de la circulación del virus, no podemos proyectar ningún regreso. Tendríamos que estar en una fase cinco para que eso suceda”, precisó.

De esta forma, el Gobierno apuesta a que el regreso a clases en el 2021 llegue de la mano de la esperada vacuna contra el virus. El ministro de Salud, Ginés González García, se mostró optimista con el plazo: “Podría asegurar que la vacuna contra el coronavirus estará el año que viene”.

Pero que la vacuna se encuentre disponible en el mercado, no implica que los argentinos accederán de inmediato a ella. “Por decisión del presidente, estamos haciendo todo para que la vacuna esté cuanto antes y que además esté disponible para todos los argentinos. Ahí hay varias dificultades: cuándo va a estar y los precios disimiles que hay entre las vacunas, que van desde los 2.5 dólares, hasta los cuarenta. Con lo cual, imagínese la incertidumbre. Porque, además, no se sabe todavía cuál está comprobado que sea efectiva. Pero tengo confianza en que van a ser varias las que van a funcionar”. sumó, en diálogo con el portal Infobae.

Si las proyecciones se concretan, los chicos regresarán a las clases y el ciclo lectivo 2021 presentará el desafío de compensar el año de educación a distancia, así como también los efectos sociales y económicos. “La pandemia va a implicar un enorme desafío, porque las aulas van a ser más heterogéneas y más desiguales en todos los niveles sociales”, precisó Trotta.

“La pandemia va a implicar un enorme desafío, porque las aulas van a ser más heterogéneas y más desiguales en todos los niveles sociales”.

Para poder pasar de año, se deberá garantizar que los chicos cuenten con los aprendizajes correspondientes a su grado. Será un proceso que durará, al menos, dos años; de acuerdo a la estimación del ministro de Educación. “En el 2022, vamos a tener que hacer algo parecido con los contenidos del nuevo grado. Nos llevará dos o tres años toda esa reorganización”.

“No doy por perdido el año lectivo, porque la evaluación nacional confirma que ha existido un esquema de continuidad pedagógica. Por supuesto, en ningún hogar se aprende lo mismo que en la escuela, por más que se tenga conectividad y haya adultos que acompañen”, advirtió.

Otro de los problemas que deberán abordarse será la re-sociabilización de los más chicos. “Por supuesto, lo más importante en este momento es cuidarnos frente al Covid. Pero también sabemos el impacto subjetivo psicosocial que tiene en los chicos y en los aprendizajes. Para que puedan recuperar la sociabilización y los aprendizajes. Queremos una vuelta segura a las aulas apenas sea posible”, destacó.

Una de las preocupaciones centrales del ministro es la deserción escolar y la posibilidad de que sean muchos los chicos que, una vez retornada la “normalidad”, queden fuera del sistema. “Hay dos aspectos que preocupan mucho: la instancia de promoción frente a los meses que se vienen y una estrategia articulada entre Nación, provincias y municipios para desplegar políticas públicas para buscar a los chicos que proyectamos que no van a volver a la escuela”.