Es para enfrentar posibles inundaciones y describe, en detalle, el nivel de vulnerabilidad y peligrosidad en cada manzana frente a una eventual tormenta extrema.

El mapa en cuestión se elaboró en base a una eventual lluvia constante de seis horas, lo cual arroja un total de 365 milímetros de agua caída.

No se trata de un evento igual al del 2 de abril de 2013, pero sí muy similar. “Es un poco más grave.

Siempre nos paramos en el peor escenario, para poder planificar medidas de seguridad y reconstrucción que no nos sobrepasen”, explicó ayer, en una solitaria facultad de Ingeniería, el coordinador general del proyecto, Pablo Romanazzi.

Un equipo interdisciplinario, “capitaneado” desde la sede del departamento de Hidráulica de Ingeniería, venía desarrollando un plan destinado a que -frente a las futuras tormentas severas que impacten en la Ciudad- cada barrio, cada institución y cada vecino sepan exactamente qué hacer.

El desarrollo ahora está en su fase final. Por caso, en los próximos días estarán listos los protocolos de actuación para enfrentar eventos meteorológicos extremos en cada una de las 350 barriadas platenses.

“Hoy, tras un trabajo extenso, exhaustivo y colaborativo entre muchas facultades, contamos con el primer mapa del partido que cuantifica el nivel de riesgo barrio por barrio. Se trata de una herramienta fundamental para que el Estado oriente sus recursos en pos de prevenir y reducir riesgos; se trata, nada más y nada menos, que de salvar vidas”, subrayó el ingeniero Romanazzi, director del denominado Plan de Reducción del Riesgo de Inundaciones en la región de La Plata (RRI La Plata).

El mapa de riesgo hídrico urbano y rural (vulnerabilidad + peligrosidad por manzana) “posibilitará intervenir sobre el terreno, pero además anticiparse a situaciones. ¿Dónde conviene construir? ¿Cómo podría modificarse tal proyecto para tornarlo viable?”, ejemplificó el experto, para recordar que con ese “espíritu” fue que el Consejo Asesor Técnico del Plan RRI La Plata realizó un estudio de riesgo en cada uno de los 34 lotes que el Concejo Deliberante habilitó como urbanizables a fines de 2018.