Los resultados preliminares de la autopsia determinaron que la víctima murió luego de ser apuñalada en el cuello.

Ariana Yésica Palacios, la mujer de 30 años que fue asesinada por su padre y luego enterrada en el jardín de su casa de la localidad bonaerense de Villa Tesei, murió de tres puñaladas y fue sepultada con el arma homicida en su cuello, según estableció la autopsia en las últimas horas.

Fuentes policiales informaron que los médicos forenses de la Policía Científica de Morón realizaron este martes la autopsia y que le informaron al fiscal Walter Leguisamo, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 2 de Morón, que la víctima presentaba tres heridas punzocortantes en el sector izquierdo del cuello. Allí, además, el asesino dejó clavada el arma homicida, una cuchilla de 20 centímetros de hoja.

En base a los resultados preliminares de la autopsia, se determinó que la causa de la muerte fue una puñalada que le cortó la arteria carótida y afectó también la laringe, mientras que las otras dos cuchilladas no fueron profundas.

El crimen de Ariana Palacios se esclareció este lunes después de que su cadáver fuera hallado sepultado junto a una medianera, en el pasillo del patio de su casa, ubicada en la calle Felix Frías 3577 de Villa Tesei, partido de Hurlingham. Por el hecho, su padre fue detenido y acusado de haber cometido el delito de “homicidio doblemente agravado por el vínculo y por femicidio”.

Tras confesar el crimen de manera extra oficial ante los policías que lo detuvieron, el lunes por la tarde Willy Palacios ratificó sus dichos ante el fiscal de la causa y reconoció que intentó encubrir el hecho al darle pistas falsas y distintas versiones al novio y a las amigas de su hija que la buscaban.


Willy Palacios confesó el crimen y que ocultó el asesinato de su hija.

Además, declaró también un hermano de la víctima, quien contó que su padre le confirmó que él mismo había asesinado a Ariana tras una discusión. En detalle, el hijo de Palacios le aseguró a la policía que su padre le dijo que el 28 de agosto, alrededor de las 11, discutió con Ariana cuando estaban a solas en su casa, forcejearon, la asesinó al clavarle un cuchillo en el cuello y luego la enterró en el patio de su vivienda sin decirle nada a nadie.

Según las declaraciones volcadas en la causa, Palacios le dijo al novio de su hija que rehiciera su vida porque Ariana tenía una nueva pareja y había decidido “cambiar de aire y de trabajo”, mientras que a algunas amigas les explicó que ella estaba de viaje por el interior, que había ido a vender productos y hasta que les había pegado a sus padres y que por eso se había ido y les pidió que no la busquen más.

El detenido también reconoció en su indagatoria que él mismo, desde un celular que había comprado y al que le colocó el chip de la línea de su hija, le enviaba mensajes a conocidos para hacerse pasar por Ariana y despistar a a quienes la buscaban.

La causa por la desaparición de la víctima se inició por la denuncia de una amiga, y no por un familiar directo, lo que desde un primer momento llamó la atención. Aunque el papá de la mujer de 30 años ya está detenido, se investiga también si su madre tuvo algo que ver o actuó como cómplice, ya que la joven vivía junto a su hija de seis años en la casa de sus padres, y allí mismo fue asesinada y enterrada.

Fuente: La Nación