“No va a ser mejor, ni peor. Va a ser diferente”, sostuvo la especialista en temas de gestión educativa, neuroeducación y manejo del aula en un entorno afectivo y efectivo, Laura Lewin. Escuchá la entrevista en vivo en AIRE BONAERENSE.

El Gobierno Nacional se encuentra analizando la vuelta a clases tras la pandemia. Las medidas que deberán tomar tanto alumnos como docentes abren debates acerca de la “nueva normalidad” que deberá ponerse en práctica para convivir con el virus.

¿Cuáles son?

Todos los alumnos a partir de primer grado deberán usar un barbijo casero, que tape la nariz, la boca y el mentón. Será obligatorio adentro y afuera del aula.

El distanciamiento social obligatorio será de 1,5 metros, sin excepción. No se podrán hacer actos, reuniones ni eventos, y, en el caso de confirmarse un caso positivo dentro de la escuela, se cerrará el establecimiento por un día para una exhaustiva desinfección. 

La cantidad de alumnos dentro del aula estará delimitada por la relación entre su superficie total y el metro y medio de separación obligatorio entre pupitres. Y para lograr una mejor dinámica en las clases, se propone el modelo de las aulas burbujas, con la idea de formar pequeños grupos de dos, tres o cuatro estudiantes y romper así con el esquema tradicional del salón con los alumnos sentados en fila y mirando al frente.

Esas son algunas de las pautas y recomendaciones que figuran en el protocolo nacional para el regreso presencial a las aulas, que presentó hoy en conferencia virtual el ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta.

En diálogo con AIRE BONAERENSE, la especialista en temas educativos, Laura Lewin, explicó que “esta pandemia nos va a interpelar a todos y tenemos que entender que vamos a tener que sacar de nuestra cajas de herramientas la resiliencia”.

“Este virus nos cambió las coordenadas en tiempo y espacio. Pasamos de un tiempo en el que las escuelas enseñas, a colegios aprenden”, sostuvo.

A su vez, entiende que “estamos atravesando un terreno desconocido, viendo día a día que es lo mejor que podemos hacer, caminando de la mano con la salud y la educación. No podemos pensarlas por separado porque la salud influye en la manera de enseñar”.

Y aclaró que “no va a ser mejor ni peor, va a ser diferente”.

“Esta nueva normalidad nos atraviesa de todos de distintas maneras”, opina Lewin, pero a sabiendas de que “nuestros hijos nos están observando y viendo como los adultos estamos atravesando una crisis. Entonces, le estamos dejando el mensaje de poder crecer”, manifestó.

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