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El interventor de la UOCRA habló con Classique sobre la paralización de la obra de 1 y 32 y pidió al gobierno que “la variable de ajuste no caiga sobre los trabajadores”.

El paso bajo nivel demanda una inversión superior a los 330 millones de dólares y su construcción es financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en el marco del plan de electrificación del Tren Roca. Este lunes, trabajadores que realizan esta obra de gran envergadura informaron que la misma no seguirá su curso y estará paralizada.

Los trabajos dependen de la Unidad Ejecutora Central, que en la gestión del ex presidente Mauricio Macri dependía del Ministerio de Transporte de la Nación y con el cambio de autoridades, habría pasado al área de Obras Públicas y son desarrolladas por una Unión Transitoria de Empresas (UTE) integradas por ELEPRINT SA, ECA SA, OCSA SA e INSA SA.

El proyecto fue elaborado por la Unidad de Investigación en Ingeniería (UIDIC) de la Facultad de Ingeniería de la UNLP y generó múltiples protestas de vecinos y urbanistas que pedían el ingreso soterrado del tren desde Avenida 520 hasta la Estación de 1 y 44.

Obra paralizada

Según las estimaciones realizadas a fines del año pasado, los trabajos debieran culminar en abril de este año. Sin embargo, trascendió ayer que la obra podría frenar su ritmo de un momento a otro y dejar sin trabajo a los obreros.

Como se sabe, la UOCRA La Plata está intervenida desde septiembre de 2017 tras la detención de su entonces secretario general, Juan Pablo “Pata” Medina, acusado por la justicia federal de ser el jefe de una asociación ilícita, de extorsionar a empresarios de la construcción y por lavado de dinero.

Desde esa fecha, el gremio está a cargo del interventor Carlos Vergara y Juan Manuel Enríquez.

En ese sentido, el segundo en jerarquía de la normalización expresó: “no queremos que la variable de ajuste no caiga sobre los trabajadores” y por eso “pedimos que intercedan, desde el gobierno, para que se pueda continuar con la obra”.

La misma está terminada en un 75%, “no falta mucho y que esta obra se pare no tiene sentido”, ya que “tuvimos que afrontar muchos problemas, luego de la queja de los vecinos para que no se comience con el paso bajo nivel”.

Enríquez explicó que el atraso del Gobierno con la empresa constructora es de alrededor de 4 meses, pero que los trabajadores están al día. Más allá de eso, la empresa no pueden continuar ya que “no posee los fondos necesarios”.