El preservativo es el método más eficaz para prevenir el VIH y otras infecciones de transmisión sexual.

En Argentina, el 98% de las infecciones de VIH fueron por vía sexual. Hay 1,7 millones de nuevas infecciones por VIH anualmente y más de un millón de nuevos casos de ITS curables todos los días, según ONUSIDA y la Organización Mundial de la Salud.

Cómo usarlo correctamente

-Usalo desde el comienzo de la relación sexual.
-Fijate siempre la fecha de vencimiento. Sobre todo si al abrirlo notás que está quebradizo, pegajoso o visiblemente dañado.
-Nunca uses dos juntos: la fricción puede dañar el látex y hacer que se rompan.
-Abrilo con cuidado: no uses los dientes, ni una tijera. Podés romperlo sin darte cuenta.
-Después de usarlo, tiralo. Acordate de que no es reutilizable ni reciclable.
-Si vos o tu pareja necesitan lubricación extra, usá los lubricantes en base a agua para no dañar el látex.
-Tratá de no guardarlos mucho tiempo en la cartera, la billetera o un bolsillo. El calor o la humedad excesivos pueden afectar el material con el que están hechos.

Tenelo siempre encima y usalo correctamente.

Mitos sobre el preservativo

“Si uso dos juntos es más efectivo”
NO – La fricción puede provocar que ambos se rompan. Con uno alcanza.

“Si no eyaculé lo puedo volver a usar”
NO – Una vez usado pierde parte de su resistencia y lubricante y es más fácil que se rompa.

“Es responsabilidad del varón tenerlos”
NO. La responsabilidad de tenerlos a mano y usarlos es compartida.

“Los hacen muy chicos”
NO. Hay de todos los tamaños y para todos los gustos.

“Si acabo afuera no necesito usarlo”
NO. Solo si lo usás de principio a fin podés prevenir el VIH y otras infecciones de transmisión sexual.

“Es común que se rompa”
NO. Si lo colocás correctamente no deberías tener problemas.