Desde las 11 en un estadio del Bosque que estará colmado por más de 24 mil hinchas. Expectativa mundial en torno a la primera vez de Maradona en el banquillo albiazul.

Este será un domingo que empezará muy arriba en lo futbolístico, porque después de la conmoción mundial que significó el regreso de Diego Maradona al fútbol, como entrenador de Gimnasia, será el momento de la presentación oficial, en el marco de la sexta fecha del campeonato oficial de Primera, la Superliga, nada menos que contra Racing, el defensor del título.
El partido está diagramado para las 11, en el estadio Juan Carmelo Zerillo, pleno corazón del Bosque, con Diego Abal como árbitro y la televisación en directo de Fox Sports Premium.
La semana fue verdaderamente intensa para el Lobo, un equipo que de repente se convirtió en noticia mundial con Maradona como protagonista, y del bajón que significó la derrota como visitante de Argentinos Juniors, la cuarta en forma consecutiva tras el debut con empate frente a Lanús, pasó a ser el rey de la ilusión. Claro, porque sigue hundido en el fondo de la tabla de los promedios, es cierto, pero ahora con un respaldo anímico que no estaba en los planes de nadie.
El clima de fiesta que el domingo pasado se instaló en 60 y 118 cuando una multitud recibió a Maradona, tendrá hoy su continuidad en un partido que, seguro, representará una prueba de fuego, pues el rival será el campeón de la temporada anterior, que comenzó a recorrer el presente torneo con el paso cambiado, que incluyó el golpe de una increíble goleada de local sufrida ante River, aunque en su última presentación, contra Godoy Cruz, festejó su primer triunfo.
Con Eduardo Coudet al frente, Racing se reforzó, luego de ser campeón, a la espera de la Copa Libertadores que viene, al punto de conformar un plantel superior, en lo que tiene que ver con su nivel individual, y contra ese rival se cruzará el Gimnasia que Maradona intentó potenciar en el puñado de prácticas cumplidas en el predio de Estancia Chica, en Abasto, con Sebastián Méndez al frente del cuerpo técnico que secunda al “10”.
Este mano a mano, de 11 contra 11, será parte central de la nueva gran fiesta que los Triperos tienen pensado brindar en homenaje de quien llegó para tratar de encaminar un cuadro de situación que pide a gritos una recuperación, pues si bien es cierto que es largo el camino a recorrer en el presente año futbolístico, la distancia que separa a Gimnasia de la salvación es de 11 puntos: muchísimo.
Habrá que ver entonces hasta donde podrá impulsar al conjunto albiazul esta inyección anímica que significa el desembarco de Maradona, quien se mostró esperanzado en lograr una transformación del equipo que de local perdió los dos partidos jugados frente a San Lorenzo y Defensa y Justicia, ambos por 1-0.
Las imágenes observadas por Diego y su cuerpo técnico de cada una de las actuaciones del Lobo en lo que va del certamen, donde tras la igualdad 1-1 con Lanús, perdió sucesivamente con San Lorenzo (1-0), Colón (2-1), Defensa (1-0) y Argentinos (1-0), permitió un diagnóstico inicial sobre el que se trabajó en el predio deportivo de Abasto con miras al partido contra la Academia.
A propósito del conjunto de Avellaneda, bajo la conducción de Eduardo Coudet completó su preparación principal con un ensayo en el Cilindro, a puertas cerradas, y respecto de lo que será la visita a Gimnasia, el chileno Marcelo Díaz, aseguró que si bien “el contexto del partido va a ser especial”, adentro de la cancha serán “11 contra 11”.
“Lo mejor que podemos hacer ante Gimnasia es abstraernos de algunas situaciones porque en la cancha somos 11 contra 11. Lo que pase afuera no debe alterarnos”, explicó el chileno.
“Sabemos que nos vamos a encontrar con un ambiente de mucha euforia y si bien es cierto que quizás el estadio sea una caldera durante los primeros minutos, también sabemos lo que podemos dar y lo que buscaremos imponer”, agregó el volante que resumió la idea general con la que su equipo viajará al estadio albiazul de 60 y 118.
No será un domingo más, está claro. El nuevo Gimnasia, cuya propuesta futbolística es una incógnita, se verá con un Racing que del protagonismo hace su bandera, y esto parece garantizar un partido intenso y entretenido, a la medida de las expectativas generadas por la sola presencia del ídolo que regresó al fútbol en carácter de entrenador del Lobo.