El equipo del Indio Ortiz jugó un partido más que importante en La Paternal pero no logró cambiar su imagen, pese a haber levantado en el complemento, y por el gol de Matko Miljevic en la primera parte, sumó su cuarta derrota en cinco partidos.

Gimnasia llegó a la quinta fecha de la Superliga muy necesitado. Después de un empate en el estreno y de tres derrotas, Hernán Darío Ortiz llegó a dirigir ante Argentinos Juniors con el ultimátum de los dirigentes. El Lobo juega más que por tres puntos.
El comienzo del partido fue monopolizado por el elenco local. Con dominio del balón y velocidad, metió en un arco a su rival. El Lobo no tuvo ni tiempo de acomodarse en el campo de juego.
Pero el equipo de Ortiz tuvo la primera situación clara a los 10 minutos. Claudio Spinelli partió habilitado a espalda de los centrales. Dominó el balón y corrió para sacarse la marca de encima. Cuando entró al área, apuntó pero le erró al arco y desperdició una situación muy clara.
Acto seguido, el Tripero sufrió un duro golpe. Matko Miljevic comandó la contra, a pura velocidad, y desde afuera del área sacó un remate cruzado, que se desvió en el camino, descoló a Alexis Martín Arías y así puso en ventaja al Bichito.
La visita sintió el golpe. Casi no pudo encontrarse con la pelota, no tuvo dominio en el juego y por varios minutos estuvo a merced de las intenciones de su rival, que desde afuera, y a poco del final, probó nuevamente a Arias. El arquero Tripero fue el encargado de que la diferencia no sea mayor.