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Rodrigo Rubén González murió tras recibir un balazo en el pecho. El disparo provino de un delincuente que intentó robarle el auto a un vecino, a pocos metros del lugar.

El sábado a la noche Rodrigo Rubén González (35) estaba en una casa, ubicada en la localidad bonaerense de Temperley, festejando el cumpleaños de la suegra de uno de sus hermanos con su pareja Florencia (31), su hija de 7 años y amigos. Al mismo tiempo dos delincuentes armados intentaban robar un auto a pocos metros del lugar, en la calle General Iriarte del 800.

Los ladrones se encontraron con que el dueño del vehículo era un oficial de la Policía retirado, quien se resistió al robo, así que los hombres se fueron cada uno por su lado.

Pero uno de ellos no se dio por vencido e intentó robar otro rodado estacionado frente a la vivienda donde estaba Rodrigo Rubén González.

El delincuente vio que del vehículo descendió un hombre por lo que efectuó varios disparos al aire, uno de los cuales ingresó por una de las ventanas de la casa e impactó en el pecho de un hombre que estaba a punto de bajar la persiana de la casa.

El joven de 35 años que recibió un disparo en el tórax fue trasladado al hospital Gandulfo de Lomas de Zamora, donde murió tras varias horas de agonía por las lesiones sufridas.

Rodrigo Rubén González tenía 35 años y murió en el hospital tras agonizar varias horas.
El delincuente escapó corriendo y tuvo su tercer intentó de robo en el cual consiguió llevarse un Fiat Idea de un hombre de 61 años.

El hecho es investigado por la fiscal Silvina Estevez, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 4 del Departamento Judicial Lomas de Zamora.