Renate Blauel, quien estuvo casada con el artista entre 1983 y 1988, se presentó en los Tribunales de Londres. Si bien se desconocen las razones, la decisión sorprende, ya que Blauel siempre eligió tener un perfil bajo y nunca quiso hablar de su relación con el músico

La ex esposa de Elton John, Renate Blauel, presentó una medida legal contra el cantante británico ante el Tribunal Superior de Londres. Si bien se desconocen las razones, la decisión sorprende, ya que Blauel siempre eligió tener un perfil bajo y nunca quiso hablar de su relación con el músico.

La ingeniera de sonido alemana y ex azafata de vuelo conoció a Elton John en un estudio de grabación. Trabajaron juntos en el álbum Too Low For Zero en 1983. Un año después, la pareja se casó en Darling Point, un idílico barrio de Sydney, Australia. Después de varias idas y vueltas, se divorciaron en 1988.

La relación estuvo marcada por las intenciones de Elton John de esconder su atracción por los hombres. Aunque tiempo antes ya se había declarado ser bisexual. La ruptura para Blauel fue un hecho sumamente doloroso y nunca quiso hablar sobre cómo fue su matrimonio con el cantante.

Elton John se volvió a casar en 2005 con David Furnish, con quien tiene dos hijos, Zachary y Elias, nacidos por vientre subrogado.

Según la prensa local, la medida legal fue presentada la semana pasada y se estima que puede estar relacionada con la publicación de asuntos personales. Los representantes legales de Blauel indicaron que confían en que el caso pueda ser resuelto en “privado y de manera amistosa”. No dieron detalles sobre qué es lo que reclama la alemana, pero se estipula que está relacionado con las palabras de Elton John en su reciente autobiografía.

En el libro John describe su agonía por su divorcio de Blauel y su lucha por aceptar su sexualidad.

“Había roto el corazón de alguien que amaba y que me amaba incondicionalmente, alguien a quien no podía criticar de ninguna manera”, escribió. “A pesar de todo el dolor, no hubo acritud involucrada en absoluto. Durante años después, cada vez que me pasaba algo, la prensa aparecía en la puerta de su casa, buscando que fregara la tierra, y nunca lo había hecho: les decía que la dejaran en paz”.

(Clarin)