La mujer de 40 años era madre de dos niñas. Había comenzado una campaña para recaudar fondos para un tratamiento

El caso de Lucy Ogilvie conmueve al mundo. Se trata de una madre que murió a los 40 años producto de un agresivo cáncer de intestino. Sin embargo, durante los cuatro años previos al diagnóstico los médicos le dijeron que sólo se trata de hemorroides.

El raro cáncer en etapa cuatro de Lucy, oriunda de Londres, ya se había extendido a otros órganos cuando finalmente se lo diagnosticaron en mayo de 2019, según informa el Daily Mirror.

Su hígado se inflamó tanto que parecía embarazada. Tras los dolores severos se sometió finalmente a pruebas y le detectaron un tumor.

Sus médicos, debido al tamaño y las características, especulaban que no viviría más allá de diciembre. Fue cuando decidió comenzar una campaña para recaudar fondos para un tratamiento en Reino Unido.

“En los días previos a su muerte (fue el 7 de septiembre) hubo varias complicaciones, como presión sanguínea baja y fallo del hígado, entre otras, que, finalmente, condujeron a la pérdida de conciencia”, cuenta Iain, el marido de Lucy en su página de GoFundMe.

“Su cuerpo no pudo superar los golpes constantes”, agregó, y reconoció que sintió “cierto alivio de que ella no tuviera que soportar tanto tormento”.

Lucy dejó además de su marido a sus dos pequeñas hijas: Aoife, de 7 años, y Enid, de 2.