Aldo Elias, presidente de la Cámara Argentina de Turismo, en diálogo con AIRE BONAERENSE brindó detalles de la delicada situación por la que atraviesa el sector a raíz de la pandemia por coronavirus. 

Desde el anuncio del presidente Alberto Fernández, el turismo en el país y el mundo se vio fuertemente afectado económicamente. Desde la Cámara Argentina de Turismo, asumieron que “la actividad va a estar paralizada hasta el 2021”. Esto resulta complejo tanto para los empresarios, como para los trabajadores, ya que las entidades se encuentran con inconvenientes a la hora del pago de salarios y, por su parte, los bancos privados ponen trabas para otorgar créditos.

“El turismo es la actividad mas afectada de toda la economía argentina”, sostuvo Aldo Elias en declaraciones a este medio. “Estamos parados desde el 15 de marzo pero, desde mucho tiempo antes, empezaron las cancelaciones de congreso de marzo, abril y mayo en adelante, así como también el pedido de devolución de dinero”. Explicó que “entre los días parados y los que tuvimos que devolver la plata, la situación se tornó siniestra”, explicó.

El mayor conflicto que atraviesan es que no tienen certezas de “cuando se va a volver a la normalidad”. Contó que “hay un millón de puestos de trabajos que están parados”. Pero aclaró que “ésta es una situación nueva para el sector y para este mundo tan globalizado en donde muchos países están afectados por la problemática”.

La Cámara actualmente nuclea a 20 entidades de turismo, como las lineas aéreas, hoteles restaurantes, parques de diversiones, atracciones turismo médico y cultural, en fin, no hay actividad vinculada al turismo que no este nucleada en la Cámara.

Al estar frenada la actividad, Elias encendió la alarma y manifestó que “peligra la continuidad de las empresas. Hay un riesgo enorme y esa pérdida deja a gente en la calle, sin poder cobrar un salario. Lo peor que nos puede pasar es que no haya empresas que puedan seguir dando trabajo”.

Este inconveniente fue planteado por el sector al presidente Alberto Fernández y le manifestaron que “necesitan medidas especificas”.

Por su parte, contó que se encuentran trabajando con el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y con el de Turismo, Matias Lammens.

“El objetivo central es cuidar los puestos de trabajo”.

En ese sentido, celebró el DNU emitido el domingo y sostuvo que “ha mejorado sensiblemente algunos aspectos que venían mal para el sector. Lo que no podía ocurrir es que estas ayudas del Gobierno estuvieran limitadas sólo para la empresas con menos de 100 empleados, ya que entendemos que las empresas grandes y chicas teníamos que tener la ayuda mínima posible”.

Además, explicó que “también se ha mejorado la asistencia a los monotributistas con estos prestamos a tasa 0%”.

Elias opinó que “el escenario es complejo” y existe otro inconveniente de los empresarios: a la hora de pedir un crédito, los bancos privados no los otorgan tan fácilmente.

“De cada 6 créditos que se piden a los bancos, 5 vienen rechazados. Hay un mensaje doble entre lo que propone el Gobierno y lo que hacen los bancos”, sostuvo. Por ese motivo, solicitaron al Gobierno que “las ayudas sean lo más accesible posibles y que los bancos no den vueltas para otorgar un crédito”.

El presidente de la Cámara explicó que “antes de la cuarentena, habíamos tenido un verano bueno en materia de turismo interno, pero venimos con dos años de recesión y inflación y con la imposibilidad de tener un respaldo para vivir situaciones complejas como éstas que nos toca vivir ahora. Se trabajaba al día sin poder generar ahorro”.

En ese sentido, Elias manifestó que “si el Gobierno no se hace cargo, ninguna empresa dura mas de un mes parada, porque no tiene capacidad económica para bancar. Este sector nuclea a empresas que tienen una gran cantidad de personal”, explicó y agregó: “los hoteles y los restaurantes, el mayor porcentaje de egreso es el salario”.

“Con empresas cerradas no hay espalda que aguante”.

Pero aclaró que “si el Gobierno mañana levanta la cuarentena, la actividad turística no se va activar rápidamente, porque quién se va a querer subirse a un avión y sentarse codo a codo con alguien que no sabe si tiene coronavirus. Es difícil imaginarse una reactivación rápida”.

“Esto va a significar un antes y un después en lo social y en lo laboral”, concluyó.