El presunto ataque se viralizó por las redes sociales y fue denunciado por la mamá de una criatura de cuatro meses. En su posteo, responsabiliza a una exdocente que trabajaba en un establecimiento de Barrio Norte, por golpes, agresiones y otros maltratos.

Un presunto caso de violencia infantil, dentro de una institución educativa, sacude a La Plata y pone en alerta a los padres de la región. Si bien el hecho habría ocurrido a fines del año pasado, recién en las últimas horas se hizo público a través de un posteo en las redes sociales.

Una mujer denunció que su hija de cuatro meses fue víctima de maltrato en un jardín maternal de Barrio Norte y acusa abiertamente a una de las maestras como principal agresora. Carolina Penzi, mamá de la pequeña, realizó un extenso descargo en su muro de Facebook, donde señala los supuestos ataques sufridos por su hija a manos de una docente de la guardería Aventuras en Pañales.

“Ayer, después de siete meses de angustia, me tocó vivir uno de los días mas tristes. Vi el video en donde se ve cómo maltratan a Pili, mi hija, que en ese momento tenía cuatro meses”, explica Carolina. “En este jardín llamado Aventuras en Pañales, ubicado en 40 entre 8 y 9, maltrataron a mi hija. Me la devolvieron con lesiones en el brazo y el rostro. Fue esta maestra que sale en la foto, Paula González”, indicó en medio de una profunda bronca.

Según la mujer, su bebé habría sido víctima de distintas agresiones a manos de la docente, como sujeciones con violencia, sacudones y golpes. “En un montón de oportunidades le cubrió su rostro y todo el cuerpo con una manta, ejerciendo fuerza con una mano sobre su cara (podría haberla asfixiado). En ningún momento se pudo defender”, prosiguió.

“Este maltrato se vio a lo largo de cuatro horas y nadie hizo nada, nadie escuchó a una beba llorar desconsoladamente, nadie supervisó cámaras de seguridad, nadie frenó el maltrato de esta bestia que jamás debió estar al cuidado de bebes inofensivos”, completó.

En cuanto a la presunta agresora, según trascendió, habría dejado de trabajar en la institución a fines de 2018, poco tiempo después de que se produjeran las agresiones. No obstante, Carolina busca respuestas y exige “que los responsables paguen” y que “se haga justicia”.

Fuente: 0221.com.ar