La nueva serie de Netflix se estrenó este 24 de octubre

Justo con el estrenos de Zombieland: Tiro de gracia (2019), Netflix lanzó Daybreak, una divertida serie posapocalítica con un creativo giro que marca la diferencia. Josh es un adolescente que vive una vida “normal” en Los Ángeles: busca a su chica mientras enfrenta a pandillas callejeras y zombies.

Si bien al principio pareciera ser orientada a un público adolescente, a lo largo de sus diez capítulos logra captar la atención del público que ama el género de los zombies y la comedia. Pasa por varios estilos y juega muy bien con el espectador.

Tiene un poco de Resident Evil, un poco de Zombieland, un poco de Mad Max, pero es única. Por empezar, el mundo está poblado por jóvenes y niños. Los adultos fueron convertidos en unos descerebrados, más que muertos vivientes, a los que llaman “gulies”.

Así, la joven población de Los Ángeles se fue organizando en sectores. Tal como en la típica preparatoria de Estados Unidos, en la que los alumnos se dividen en grupos según su sentido de pertenencia, la ciudad está repartida entre diferentes tribus: ‘gamers’, deportistas, punkies y discípulos de Kardashia (fans de las Kardashians).

La serie es muy rápida, dinámica y divertida y cuenta con la gran participación de Matthew Broderick (Godzilla, Inspector Gadget).