En Aire Bonaerense contó cómo fue su experiencia y dijo: “tuve varios exámenes y como me fue bien ellos dijeron ‘por qué no puede entrar una mujer'”

Romina Natale se convirtió en la primera mujer en ser contratada por la empresa Ternium (es Siderar) en Ensenada. Lejos de hacer tareas de limpieza o como secretaria, según ella contó era lo habitual, Romina firmó un contrato por tres meses como operaria.

“Fue algo soñado”, expresó en AIRE BONAERENSE y contó que “mi papá trabajó muchísimos años ahí”, por lo que el hecho tiene una gran carga simbólica y emocional para ella y su familia.

Según contó Romina, “con la pandemia me quedé sin trabajo y mis expectativas eran muy bajas”, sin embargo, nunca dejó de insistir y presentar curriculum en diversos lugares. “Mandé CV y cuando me llamaron no lo podía creer”, dijo.

“Tuve varios exámenes y como me fue bien ellos dijeron ‘por qué no puede entrar una mujer'”, destacó al tiempo que sostuvo “es un cambio cultural buenísimo”.

En cuanto a su primer día, Romina contó que “estaba llegando y se me caían las lágrimas” y contó detalles sobre la tarea que realiza. “Estoy en la línea de decapado y estoy sunchando. Estoy en un sector que es el corazón de Ternium”.

El papá de Romina trabajó durante muchos años en la empresa, por lo que entrar a trabajar ahí desprende una gran cantidad de sentimientos y recuerdo. “Mi papá no lo podía creer”, contó, “cuando le dije, se paró y los ojos le brillaban, era algo impensado”.