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El seleccionado cayó en las semifinales y se marcha del torneo con una pálida imagen. Si bien jugó su mejor partido, el balance no es positivo.

La Selección quedó eliminada de la Copa América. Sufre Lionel Messi, sufre el Kun Agüero. También Di María. Emblemas de una generación que ve cómo le pasan de largo los torneos a Argentina sin poder levantar un título. El último a nivel mayores fue en 1993, demasiado lejos en el tiempo. La victoria de Brasil por 2 a 0 fue contundente le puso punto final a la ilusión albiceleste de llegar por tercera edición consecutiva a la final del certamen continental.

Lionel Messi jugó su mejor partido de los cinco que disputó en esta Copa América. Igual, le quedará el gusto a poco. A muy poco. Dani Alves, el lateral brasileño de 36 años, fue la gran figura. De sus pies nació el primer gol de la semifinal y condujo al equipo Verdeamarelo frente a la Argentina.

Pudo ser de Agüero, pero su cabezazo dio en el travesaño. Lo tuvo La Pulga en el segundo tiempo, pero el palo le negó el gol. Corrió, apretó y bajó a defender. Orgullo para sacar adelante un partido complicadísimo. Brasil, que fue más en los primeros minutos, se fue quedando. Y el conjunto de Lionel Scaloni buscó hasta el final.

De esta manera, Brasil jugará el próximo domingo en el Maracaná de Río de Janeiro el partido decisivo de la Copa América doce años después de su última final, la del título de 2007, tras superar a Argentina por 2-0; y se sobrepuso al fantasma del Mineirao, donde cayó por un doloroso 1-7 ante Alemania en el Mundial 2014.

El conjunto de Adenor Bachi ‘Tite’ buscará su noveno título de Copa América, doce años después de la década prodigiosa en la que encadenó cuatro títulos de cinco posibles (1997, 1999, 2004 y 2007), dos de ellos ganados a Argentina, el rival al que dejó por el camino en la semifinal de hoy.