El director argentino, cuyo filme “It: Capítulo 2” se estrenó esta semana en el país, aseguró que su “objetivo es llegar al corazón” del espectador.

Andy Muschietti dialogó con Télam sobre la segunda parte de la exitosa película It, que lo catapultó hacia los despachos más exclusivos de Hollywood, gracias a una mirada que prioriza tanto el entretenimiento como en el contenido de un mensaje profundo.

“Me gusta que la gente se divierta en el cine, no tengo interés en hacer un bodrio personal. Quiero que la película te haga sentir cosas y si te sale bien, va a ser buena. El objetivo es llegar al corazón”, dijo el realizador formado en la Universidad del Cine y que partió en 2001 hacia Barcelona, para luego de 13 años mudarse al corazón de la industria cinematográfica.

En esta cinta, que retoma la historia 27 años después de “It (Eso)”, el Club de los Perdedores se reúne para vencer en forma definitiva a Pennywise, el diabólico payaso devora niños, que, en definitiva, es una alegoría de los temores que uno arrastra y no lo dejan crecer. A diferencia de la primera entrega, es la primera vez que en Derry, el pueblo donde sucede la historia, habrá adultos que no son la representación del mal, sino que, por el contrario, son los encargados de vencerlo.

“Es uno de los obstáculos de los personajes en la segunda parte. En la primera, los niños tienen el poder de la infancia y a través de esa creencia unificada avanzan, algo que de adulto se pierde. Si bien son adultos, hay algo interno que los mantiene atados, a través de un trauma, y es algo que los ata a ser niños otra vez”, explicó.

Con un presupuesto que triplicó al de la primera parte, Muschietti se dio el gusto de contar para esta cinta con Jessica Chastain, James McAvoy, Bill Hader, Jay Ryan, James Ransone, Bill Skarsgard y Finn Wolfhard, elenco envidiable para cualquier realizador.

“Yo quería una película de mayor impacto y con una conclusión a la altura. En el proceso de pre producción cada vez le pedíamos más y el estudio fue muy generoso. Sabían lo que tenían entre las manos y había que estar a la altura”, señaló.

Pregunta: ¿Qué tomó y qué dejó del libro de Stephen King?
AMuschietti: Tomé los puntos básicos en el viaje emocional. Hay una profundización de los miedos de los personajes adultos y calamos un poco más hondo allí. Ahí nos separamos bastante del libro, en lo que es el trauma infantil que ellos tienen. En la segunda aprovechamos para ver qué les pasó a estos chicos cuando estuvieron solos, algo que en la primera no está.

P: En esta película, los niños devenidos en adultos siguen con problemas para relacionarse con los mayores.
AM: La influencia del mal en Derry sigue intacta. Los adultos del pueblo son una extensión del mal. Sobre todo en las introducciones, ves a los adultos con relaciones traumáticas. Bill está casado con una mujer similar a Beverly y ella está casada con un golpeador, en una imagen del amor distorsionada por su infancia, por ejemplo. Eso juega todo el tiempo con los personajes. Esta es una película más realista en cuanto a los miedos.

P: Hay planos de Pennywise (Skarsgard) en los que se parece al Jack Nicholson de “El resplandor”, otro filme basado en un libro de King. ¿Fue buscado?
AM: (Risas) ¡No fue intencional! Me di cuenta con el actor en cámara. Le pedía que mirara de abajo y la mirada era muy amenazante, con aditivos que él le ponía, como separar los ojos, doblar el labio inferior y los dientitos. Y así, muchas veces le pedí a Bill que me diera una “mirada Nicholson” (risas), pero no fue algo pensado desde el comienzo.

Fuente: Telam.com.ar