Patagonia: CAME advierte que los cambios en la "Zona Fría" asfixiarán a familias y pymes
Las entidades productivas del sur argentino rechazan las reformas tarifarias, señalando que el gas es un servicio vital y que los aumentos proyectados destruirán el consumo y el empleo regional.
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), junto a las federaciones productivas de La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, manifestó su profunda preocupación ante las modificaciones impulsadas en el Régimen de Zona Fría. Desde el Bloque Patagónico advirtieron que limitar el beneficio exclusivamente al valor del gas en boca de pozo trasladará costos altísimos de transporte y distribución a las facturas. Esta medida rompería la lógica histórica de un subsidio diseñado para compensar las asimetrías de una región donde las bajas temperaturas duran hasta nueve meses al año, convirtiendo a la energía en un recurso vital e imposible de recortar.
El impacto de esta reforma golpeará de forma directa al bolsillo de los hogares y a la estructura de costos del sector privado, con subas tarifarias que podrían superar ampliamente la capacidad de pago de los usuarios. Según los organismos especializados, los incrementos proyectados provocarán un efecto dominó inmediato: la caída del consumo interno y una contracción de la actividad económica general. Las entidades firmantes aclararon que la región no busca privilegios, sino el reconocimiento de realidades climáticas y demográficas objetivas que hacen inviable medir el costo energético del sur con la misma vara que al resto del país.
Ante este panorama, que amenaza con profundizar la recesión y destruir puestos de trabajo en pymes que ya arrastran caídas de ventas, el arco empresario patagónico exige frenar la implementación definitiva de los cambios. Cámaras de comercio e industrias locales consideran urgente abrir una mesa de diálogo institucional y federal con las autoridades. Para el bloque regional, defender la vigencia plena del Régimen de Zona Fría no es una discusión abstracta, sino una necesidad impostergable para sostener la calidad de vida y el desarrollo productivo de millones de argentinos.


