El precio de la carne se dispara: Aumentó un 10,6% en marzo y roza el 70% interanual
Un informe del IPCVA revela que el producto estrella de la mesa argentina duplicó su ritmo de suba mensual, superando ampliamente los niveles de inflación general registrados en el último año.
El mercado cárnico argentino registró un fuerte salto durante el tercer mes del año, con un incremento promedio del 10,6% en el Área Metropolitana de Buenos Aires, Rosario y Córdoba. Según el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPCVA), este ajuste representa el doble de lo visto en enero y febrero, acumulando un alza interanual del 68,6%. Esta cifra cobra relevancia al compararse con la inflación general del INDEC para el mismo periodo, que se ubicó en un 33,1%, evidenciando que la carne creció a más del doble que el resto de los precios.
El fenómeno fue impulsado principalmente por el encarecimiento de la hacienda de consumo, afectando de manera dispar según el punto de venta. Las carnicerías de barrio lideraron las subas con un 12,2% mensual, mientras que en los supermercados el ajuste fue más moderado, alcanzando el 7,1%. A pesar de estas diferencias, otros productos proteicos también mostraron presiones alcistas: el pollo fresco subió un 10,9% en el mes, mientras que el pechito de cerdo registró un incremento más contenido del 6,3%.
Dentro de la estructura de precios, los cortes populares fueron los más golpeados. La carne picada encabezó los aumentos con un 20,4%, seguida por la carnaza común y la falda. Ante la llegada del frío, los cortes "guiseros" como el osobuco y el roast beef también mostraron subas superiores al 11%, reflejando una mayor demanda estacional. Por el contrario, los cortes parrilleros como el asado de tira y la tapa de asado mantuvieron ajustes en sintonía con el promedio general, rondando el 10,5%.
Finalmente, el relevamiento destaca una brecha de precios significativa entre canales de comercialización. Mientras que cortes de alta gama como el lomo o la colita de cuadril suelen ser más costosos en supermercados, estos mismos establecimientos ofrecen opciones más económicas para el consumo masivo. Por ejemplo, el asado puede encontrarse un 16,8% más barato en las grandes superficies comparado con las carnicerías, mientras que en productos como la falda o la picada común, el ahorro puede superar el 36%.

