Bochorno en Avellaneda: partido cancelado, heridos graves y 90 detenidos en Independiente-Universidad de Chile
Los disturbios en el encuentro correspondiente a la Copa Sudamericana comenzaron cuando los simpatizantes visitantes arrojaron proyectiles al público local, cuyos barras reaccionaron y los fueron a enfrentar.
La barbarie se apoderó de Avellaneda en la noche de este miércoles. Noventa detenidos y numerosos heridos, algunos de ellos de gravedad, dejaron este miércoles los fortísimos enfrentamientos entre hinchas de Independiente y de Universidad de Chile durante el partido de vuelta de los octavos de final de la Copa Sudamericana que ambos equipos disputaban en el estadio Libertadores de América, que fue suspendido en el minuto 48 y posteriormente "cancelado" por la Conmebol.
La cifra de arrestados, todos ellos hinchas chilenos, fue informada por el presidente de Independiente, Néstor Grindetti, quien responsabilizó a los simpatizantes de la U por lo ocurrido y aseguró que defenderá "los intereses" de su club ante la Conmebol, que resolvió que el encuentro no continuará y por lo tanto tomará una decisión tras una investigación de los hechos.
"Lo que debió ser una fiesta terminó en estos sucesos lamentables. Los simpatizantes de la U nos destrozaron los baños y les tiraron los artefactos a la gente de Independiente. Todo el mundo lo vio", contó Grindetti en declaraciones a TyC Sports. "Si hay que viajar a Paraguay, lo haremos. Pero está claro que corresponde una sanción al club chileno, no a Independiente", añadió el dirigente. Algunos trascendidos, no obstante, indicaron que ambos clubes serán eliminados del torneo.
Si bien el titular del Rojo subrayó que solo fue informado de la existencia de heridos leves, otras versiones de testigos y de periodistas presentes en Avellaneda aludieron a que varios hinchas fueron internados en hospitales de la zona, sobre todo en el Fiorito, con lesiones de gravedad. Las imágenes que se vieron por la televisión, incluso, mostraron a un hincha chileno cayendo al vacío desde una de las tribunas del Libertadores de América.
Los disturbios comenzaron sobre el final del primer tiempo, cuando, según periodistas de medios argentinos, en coincidencia con Grindetti, los hinchas del equipo visitante arrojaron todo tipo de objetos -piedras, sanitarios, butacas y mampostería, entre otros- desde la tribuna Pavoni Alta hacia la Baja, donde había público del conjunto de Avellaneda.
Poco después, integrantes de la barra brava de Independiente se dirigieron al sector donde estaban sus pares chilenos y desataron una batalla campal.
Con el resultado 1 a 1, por goles de Lucas Assadi y de Santiago Montiel, el árbitro uruguayo Gustavo Tejera suspendió el encuentro a los 48 minutos. El choque de ida, jugado en Santiago la semana pasada, había concluido con la victoria por 1 a 0 de la U.



