Conectate con nosotros

Actualidad

A la Policía asesinada en La Matanza “la ejecutaron por la espalda”: Ya hay dos detenidos

“A Mariel le pegaron un tiro por la nuca mientras estaba paradita esperando el colectivo a las 7 de la mañana”, detallaron fuentes policiales. La oficial de 26 años tenía un nene de 6. Había salido de su casa en González Catán y se dirigía al Comando de Patrullas de Ramos Mejía. Hay 2 sospechosos detenidos y otros 2 aún siguen prófugos.

Dos sujetos fueron detenidos en las últimas horas sospechados de ser los autores del crimen de Mariel, la joven policía que fue ejecutada a sangre fría este miércoles por la mañana cuando salía de su casa en González Catán. Fuentes del caso informaron a que a ambos se les secuestraron armas de personal policial que habían sido robadas en otros hechos.

“A esta chica le pegaron directamente un tiro en la nuca mientras estaba paradita esperando el colectivo para ir al trabajo”, detallaron las fuentes a este medio. Los malvivientes serían oriundos de la denominada “Villa Palito”, y ya se encuentran a disposición del fiscal de turno de La Matanza, Claudio Fornaro. Por el caso habría otros dos implicados que hasta el momento permanecen prófugos.

Mariel Gisella Duarte iba caminando a cumplir su turno y se convirtió en la quinta policía de la Bonaerense asesinada en lo que va del año. La asaltaron a dos cuadras de su casa y la balearon en la cabeza. Creen que fue con su propia arma reglamentaria, que se la terminaron robando. La oficial tenía 26 años y estaba uniformada, con su chaleco antibalas, yendo a tomar el colectivo.

Según pudieron reconstruir, la mujer policía no llegó a resistirse y el atacante le disparó en la cabeza. Los vecinos llamaron al 911 y efectivos del Comando de Patrullas Sur de La Matanza la encontraron muerta. Primero sospecharon que había sido herida de dos disparos en la cabeza, pero finalmente el informe preliminar de los forenses adelantó que fue uno solo -con entrada y salida-.

En el lugar, detectaron los investigadores, le robaron su arma reglamentaria: una pistola Bersa Thunder Pro calibre 9 milímetros. Es lo único que se llevaron. Duarte se desempeñaba en el Comando de Patrullas Norte, que tiene base en Ramos Mejía, y hacía cinco años que prestaba servicio en la fuerza. Tenía un hijo de seis años y actualmente vivía con sus padres en la localidad de González Catán.

Fuente: LaNoticia1

Últimas Noticias

Videos